El monte, en un mapa que cabe en el bolsillo.
Dos historias de quien trabaja la tierra en Galicia: una ingeniería forestal que gestiona sus montes desde una sola plataforma y una comunidad de montes vecinales con su propia app.
Una ingeniería forestal gallega
El reto
Parcelas, trabajos, fotos de campo y proveedores, cada cosa en un sitio distinto y sin conectar entre sí. En la oficina nadie veía de un vistazo lo que pasaba en el monte, y en el monte no había forma cómoda de apuntarlo.
Lo que hicimos
- Una plataforma web para gestionar los montes sobre mapas, con capas SIG (los planos digitales de parcelas, caminos o zonas que usan los técnicos).
- Importa los formatos de mapa habituales: Shapefile, KML y GeoJSON.
- Un mapa de campo en el móvil: fotos con su ubicación exacta, tomadas allí mismo.
- La superficie de cada parcela, calculada sola.
- La capa oficial de plagas encima del mapa, para ver qué zonas están afectadas.
- Gestión de proveedores y de usuarios, cada uno con sus permisos.
- Cumplimiento del RGPD (la ley de protección de datos) y copias de seguridad que se prueban restaurándolas de verdad.
- Una revisión cada semana con el cliente y una inspección automática cada día que recorre la plataforma buscando fallos.
Capas
Importar
Shapefile KML GeoJSONMaqueta con datos de ejemplo.
El resultado
Una comunidad de montes vecinales
El reto
Una comunidad de montes (el monte que pertenece a los vecinos de una zona y que gestionan entre todos) necesitaba llevar al día el ganado que pasta en él y, además, contar a los más jóvenes qué es y por qué importa.
Lo que hicimos
- Una app para la comunidad, pensada para usarse sin complicaciones.
- Un censo de ganado que lee el registro oficial de explotaciones y reconoce solo la especie de cada animal.
- Un vídeo documental para los colegios de la zona que explica el monte vecinal a los niños.
Especie reconocida sola en cada explotación.
Ver en el mapa
Maqueta con datos de ejemplo.
El resultado
¿Te pasa algo parecido?
Si trabajas en el monte, el campo o el rural y los papeles te comen el tiempo, cuéntamelo. Lo vemos juntos, sin prisas y sin jerga.