Textos legales de una página web: cuáles son obligatorios
Aviso legal, privacidad, cookies y, si vendes, condiciones de venta. Te explico qué pide la ley en cada uno, qué webs necesitan cuál y los fallos que más veo en las webs de negocios.
La web de un negocio o de un autónomo en España necesita, casi siempre, tres textos legales: un aviso legal que diga quién está detrás (nombre, domicilio, correo y NIF, según el artículo 10 de la LSSI), una política de privacidad si recoge datos personales (lo pide el artículo 13 del RGPD) y una política de cookies con aviso de consentimiento si usa cookies que no sean técnicas (artículo 22.2 de la LSSI). Si además vendes por internet, hacen falta unas condiciones de venta.
Es de las primeras cosas que miro cuando alguien me pide que revise su web, y de las que más veces están mal: textos copiados de otra web con el nombre de otra empresa, un aviso de cookies que no deja rechazar o una política de privacidad que habla de una tienda que no existe. Aquí tienes qué tiene que llevar cada uno, explicado sin jerga. No soy abogado: esto es lo que dicen las leyes y lo que aplico en las webs que hago. Si tu caso tiene algo especial (datos de salud, menores, una actividad regulada), consúltalo con tu gestoría o con un abogado.
¿Qué textos legales son obligatorios en una página web?
| Texto | Cuándo hace falta | Norma |
|---|---|---|
| Aviso legal | Siempre que la web sea de un negocio o una actividad económica (aunque no vendas nada en ella) | Artículo 10 de la LSSI (Ley 34/2002) |
| Política de privacidad | Si recoge datos personales: formulario, correo, reservas, boletín, zona de clientes… | Artículo 13 del RGPD y artículo 11 de la LOPDGDD |
| Política de cookies y aviso | Si usa cookies que no son técnicas: analítica, publicidad, vídeos o mapas incrustados… | Artículo 22.2 de la LSSI |
| Condiciones de venta | Si vendes o contratas por internet | LSSI y Ley General para la Defensa de los Consumidores |
Pueden ir en páginas separadas o juntas, pero tienen que estar siempre a mano: lo habitual es enlazarlos desde el pie de todas las páginas. En esta web, por ejemplo, están abajo del todo: aviso legal, privacidad y cookies.
¿Qué tiene que poner el aviso legal de una web?
El aviso legal sirve para que cualquiera sepa con quién está tratando. El artículo 10 de la LSSI pide que la web dé acceso, de forma fácil, directa y gratuita, a estos datos:
- Nombre o razón social del titular.
- Domicilio (o el de un establecimiento permanente en España).
- Correo electrónico y cualquier otro dato que permita contactar de forma directa y efectiva.
- NIF.
- Si es una sociedad, sus datos de inscripción en el Registro Mercantil (u otro registro público en el que esté inscrita).
- Si la actividad necesita una autorización administrativa previa, los datos de esa autorización y del organismo que la vigila.
- Si es una profesión colegiada (abogacía, medicina, fisioterapia, arquitectura…): el colegio y el número de colegiado, el título y dónde se expidió, y las normas profesionales que se aplican y dónde consultarlas.
- Si se muestran precios, que quede claro si incluyen impuestos y, en su caso, los gastos de envío.
Para un autónomo, esto quiere decir que tu nombre completo, tu domicilio profesional y tu NIF tienen que estar en la web. Es lo que más reparo da, pero no hay forma de saltárselo. Yo tengo el nombre y el NIF en el pie de todas las páginas, y el domicilio completo en el aviso legal.
¿Necesita mi web una política de privacidad?
Si la web recoge cualquier dato que identifique a una persona, sí. Y en la práctica casi todas lo hacen: un formulario de contacto, un botón para pedir cita, una suscripción al boletín o una zona de clientes ya son tratamiento de datos personales. El artículo 13 del RGPD dice qué hay que contar en el momento de recoger esos datos:
- Quién es el responsable y cómo contactar con él.
- Para qué se usan los datos y con qué base legal (el consentimiento, un contrato, una obligación legal…).
- A quién se comunican, si se comunican a alguien, y si salen fuera de la Unión Europea.
- Cuánto tiempo se guardan.
- Los derechos de la persona (acceso, rectificación, supresión, oposición, limitación y portabilidad) y cómo ejercerlos.
- Que puede retirar el consentimiento cuando quiera y reclamar ante la Agencia Española de Protección de Datos.
No hace falta soltarlo todo de golpe junto al formulario. La LOPDGDD (artículo 11) permite informar por capas: al lado del botón de enviar, un párrafo corto con lo básico (quién, para qué y qué derechos tienes) y un enlace a la política completa.
Un ejemplo. Imagina una fisioterapeuta con la web tunegocio.es y un formulario para pedir cita. Debajo del botón pondría algo así: «Tus datos los trata [nombre] solo para responderte y darte cita. No se ceden a nadie. Puedes acceder a ellos, corregirlos o borrarlos escribiendo a hola@tunegocio.es. Más información en la política de privacidad». Y en esa política, el detalle: cuánto tiempo los guarda, dónde está alojada la web, qué proveedores intervienen y cómo reclamar ante la Agencia. Como además es profesión colegiada, en el aviso legal irían su colegio y su número de colegiado.
Un detalle que se olvida mucho: quien te hace y te aloja la web puede ver esos datos, así que la ley (artículo 28 del RGPD) pide un contrato de encargado del tratamiento entre los dos. Yo lo firmo con cada cliente cuya web recoge datos personales.
¿Cuándo hace falta el aviso de cookies?
Solo cuando la web usa cookies (o almacenamiento parecido en el navegador) que no son técnicas. Las técnicas, las que hacen falta para que la web funcione o para darte un servicio que has pedido (el carrito de una tienda, la sesión de una zona de clientes), no necesitan consentimiento. Todo lo demás sí, y antes de activarse:
- Herramientas de analítica como Google Analytics.
- Píxeles de publicidad o de redes sociales (Meta, TikTok…).
- Vídeos de YouTube, mapas de Google o publicaciones de Instagram incrustados, que suelen poner sus propias cookies.
Con el aviso de cookies, los fallos que más veo son dos: el aviso que solo tiene «Aceptar» y las cookies que se cargan antes de que nadie pulse nada. La guía de cookies de la Agencia Española de Protección de Datos pide que rechazar sea tan fácil como aceptar y que las cookies no técnicas no se activen hasta que la persona dice que sí. Si tu web carga Google Analytics nada más abrirla, aunque tenga aviso, está mal montada.
La opción más sencilla es no necesitar el aviso. Esta web no usa cookies de analítica ni de publicidad, y las tipografías se sirven desde el propio servidor; por eso, como cuento en la política de cookies, no tiene que pedirte permiso. Para saber cuánta gente entra a tu web hay herramientas de estadísticas que no usan cookies, y también te lo dice Search Console.
¿Qué más necesita una tienda online?
Si vendes por internet, además de lo anterior necesitas unas condiciones de venta que la persona pueda leer y guardar antes de comprar: qué vendes, precios con impuestos, gastos de envío, plazos de entrega, formas de pago, garantía y cómo se devuelve. En las ventas a consumidores, el derecho de desistimiento es, como norma general, de 14 días naturales, con excepciones como los productos hechos a medida o los que caducan pronto. Lo cuento con más detalle en el artículo sobre tienda online para comercios de Vigo.
¿Puedo copiar los textos legales de otra web o usar un generador?
Puedes partir de un modelo, pero no copiarlo tal cual. Un texto legal tiene que contar lo que hace tu web: tus datos, tu formulario, tus proveedores, tus cookies. Copiar el de otro negocio suele acabar en una política que habla de un boletín que no tienes, de cookies que no usas o, peor, que no menciona las que sí usas. Los generadores gratuitos sirven como borrador si después repasas cada apartado con lo que de verdad hay en tu web.
Lo que sí te recomiendo es revisarlos cada vez que cambias algo: si añades un formulario de reservas, un chat, un vídeo incrustado o una herramienta de analítica, los textos tienen que cambiar también. En el mantenimiento web es una de las cosas que repaso.
Si quieres que mire los textos legales de tu web, o que te haga una web que nazca con ellos bien puestos, cuéntamelo en presupuesto.
Preguntas frecuentes
¿Es obligatorio el aviso legal en la web de un autónomo?
Sí, si la web está ligada a tu actividad profesional, aunque no vendas nada en ella. El artículo 10 de la LSSI pide que aparezcan tu nombre, tu domicilio, un correo de contacto y tu NIF, y, si eres de una profesión colegiada, tu colegio y número de colegiado.
¿Hace falta política de privacidad si mi web solo tiene un formulario de contacto?
Sí. Un formulario de contacto recoge datos personales (como mínimo, un nombre y un correo), así que hay que informar de quién los trata, para qué, cuánto tiempo se guardan y qué derechos tiene la persona. Basta con un texto corto junto al formulario y un enlace a la política completa.
¿Necesito aviso de cookies si no uso Google Analytics?
Depende de lo que haya en tu web. Si solo usa cookies técnicas, no hace falta pedir consentimiento, aunque conviene explicarlo en la política de cookies. Pero mira si hay vídeos de YouTube, mapas de Google, botones de redes o píxeles de publicidad: suelen poner cookies propias y entonces sí lo necesitas.
¿Dónde tienen que estar los textos legales?
Accesibles desde cualquier página, de forma fácil y gratuita. Lo habitual es enlazarlos en el pie de la web y, en el caso de la privacidad, también junto a cada formulario.
¿Puedo usar los textos legales de otra web?
Como punto de partida, sí; tal cual, no. Tienen que describir tu negocio y lo que hace tu web: tus datos, tus formularios, tus proveedores y tus cookies. Un texto copiado suele decir cosas que no son ciertas en tu caso.
Miguel A. Taboada
Diseño y desarrollo webs, apps e IA útil desde Vigo. Escribo sobre lo que veo cada semana cuidando webs de artistas, escuelas y pymes.