Cómo aparecer en ChatGPT y en las respuestas de la IA
Qué es el GEO, qué ayuda de verdad a que la IA te cite, qué trucos no sirven y cómo medir si estás apareciendo en sus respuestas.
Para aparecer en ChatGPT y en otras IA tienes que hacer tres cosas: dejar que sus rastreadores entren en tu web, escribir respuestas claras a las preguntas que hacen tus clientes y dar datos concretos que se puedan comprobar. Nada de esto garantiza que te citen, porque nadie controla lo que responde una IA, pero sin ello es muy difícil que lo hagan. A esto se le llama GEO o AEO, y es la continuación natural de un buen SEO, no un sustituto.
Cada vez más gente no busca en una lista de enlaces: le pregunta a una IA «¿dónde puedo aprender a cantar en un coro si no tengo experiencia?» y lee la respuesta. Si tu web no está entre las fuentes que consulta la IA, no existes en esa conversación. En este artículo te cuento lo que hago en las webs que cuido, lo que he visto que funciona y lo que es humo.
¿Qué es el GEO y en qué se diferencia del SEO?
El SEO de siempre busca que Google te ponga arriba en una lista de resultados. El GEO (Generative Engine Optimization, también llamado AEO, de Answer Engine Optimization) busca que una IA generativa, como ChatGPT, Claude, Perplexity, Gemini o la IA de Google, te use como fuente y te cite cuando responde.
La diferencia importante está en cómo trabajan estas herramientas. Cuando le haces una pregunta a una IA con acceso a la web, lo habitual es que haga tres cosas:
- Recupera páginas: busca en un índice (propio, de Bing o de Google) las que parecen responder a la pregunta.
- Lee esas páginas y se queda con los fragmentos más claros y útiles.
- Redacta una respuesta y cita unas pocas fuentes, no cuarenta.
De ahí salen dos consecuencias prácticas. La primera: si los buscadores no te encuentran, la IA difícilmente te va a citar, así que el SEO sigue siendo la base. La segunda: como solo cita pocas fuentes, gana quien responde mejor y con más claridad, no quien repite más veces una palabra.
¿Qué funciona de verdad para que la IA te cite?
Dejar entrar a los rastreadores de la IA
Parece obvio, pero es el error que más veo. Cada empresa de IA tiene sus rastreadores, y el archivo robots.txt de tu web decide si pueden leer o no. Los principales son estos:
| Rastreador | De quién es | Para qué sirve |
|---|---|---|
| GPTBot | OpenAI | Leer contenido para sus modelos |
| OAI-SearchBot | OpenAI | La búsqueda de ChatGPT |
| ClaudeBot | Anthropic | Leer contenido para Claude |
| PerplexityBot | Perplexity | El índice de Perplexity |
| Google-Extended | Permiso para usar tu contenido en Gemini |
Una puerta cerrada sin saberlo. En julio de 2026 revisé la web de un cliente y su robots.txt bloqueaba GPTBot, ClaudeBot y Google-Extended. Venía heredado de una configuración anterior y nadie lo sabía: la web llevaba meses diciéndoles a las IA que no entraran. Cambiarlo llevó cinco minutos. Detectarlo solo fue posible porque alguien lo miró.
Poner la respuesta arriba
La IA se queda con los fragmentos que responden de forma directa. Por eso, en cada página importante, las dos o tres primeras frases deben responder a la pregunta principal sin rodeos: qué haces, para quién, dónde y cuánto cuesta, si tiene sentido decirlo. El resto del texto puede ampliar, pero la respuesta va primero. Este artículo, por ejemplo, empieza así.
Usar las preguntas reales como títulos
Los títulos de sección en forma de pregunta («¿Cuánto cuesta una clase?», «¿Hay grupos para adultos sin experiencia?») funcionan bien porque coinciden con la forma en que la gente le pregunta a la IA. Las preguntas no se inventan: salen de lo que te preguntan por teléfono, por correo o en el formulario. Si tienes un formulario de contacto, ese es el mejor material que existe.
Dar datos concretos y comprobables
Un estudio de investigadores de Princeton y otras universidades, «GEO: Generative Engine Optimization», presentado en el congreso KDD de 2024, probó distintas formas de reescribir contenidos. Añadir citas de fuentes, estadísticas y citas textuales mejoró la visibilidad en las respuestas generativas hasta en torno a un 40 % en sus pruebas. No es una receta mágica, pero confirma algo sensato: la IA prefiere textos con datos.
«Tenemos mucha experiencia» no dice nada. «Doy clases desde 2012, en grupos de hasta diez personas, los martes y jueves por la tarde» sí. Cada párrafo importante debería llevar al menos un dato: una cifra, una fecha, un lugar, un nombre propio.
Dejar claro quién eres
Las IA trabajan con entidades: una persona, una empresa, un lugar. Si tu web no dice en texto claro quién eres, qué haces, dónde y desde cuándo, la IA tiene que adivinarlo, y suele equivocarse o pasar de ti. Tu nombre, tu actividad y tu localidad deben estar escritos en texto, no solo en un logotipo o en una imagen, y decirse igual en la web, en el perfil de Google y en las redes.
Datos estructurados, solo si reflejan la realidad
Los datos estructurados (el vocabulario de schema.org, en formato JSON-LD) son etiquetas invisibles que les explican a las máquinas qué hay en cada página: esto es un negocio local, esto es un curso, esto son preguntas frecuentes. Ayudan a que la IA entienda sin errores. La regla es simple: marca solo lo que existe. Poner una etiqueta de preguntas frecuentes en una página que no las tiene es engañar, y cuando se nota, resta.
Fecha visible y contenido al día
Las IA valoran el contenido reciente, sobre todo en temas que cambian: precios, horarios, normativa. Pon la fecha de actualización a la vista en las páginas que caducan y actualízalas de verdad. Una página de precios de 2023 no inspira confianza ni a una persona ni a una máquina.
Que otras webs hablen de ti
Esto es lo más lento y lo que menos se controla. Una mención en un periódico local, en un directorio de tu sector o en la web de una asociación refuerza que existes y que eres quien dices ser. Las IA contrastan fuentes, y si solo tu web habla de ti, pesa menos.
¿Y el llms.txt?
El llms.txt es un archivo que resume tu web para los modelos de lenguaje. Yo lo pongo porque cuesta poco y es ordenado, pero con honestidad: a día de hoy ninguna de las grandes IA ha confirmado que lo use para decidir a quién cita. Es un extra, no una estrategia.
¿Qué no funciona (y a veces perjudica)?
- Rellenar. Párrafos largos que no dicen nada hacen que la IA coja otro fragmento de otra web más clara.
- Repetir la palabra clave. Escribir «diseño web Vigo» diez veces no convence a Google desde hace años, y a una IA menos todavía.
- Preguntas frecuentes inventadas. Preguntas que nadie ha hecho, con respuestas publicitarias, no responden nada útil.
- Trucos ocultos. Texto escondido, instrucciones para las IA metidas en la página o promesas de «posicionarte en ChatGPT en 24 horas». Si alguien te lo garantiza, desconfía: nadie puede garantizar lo que responde una IA.
- Olvidarse del SEO. Una web lenta, mal enlazada o que Google no indexa tiene pocas opciones de acabar en una respuesta generativa.
¿Cómo sé si estoy apareciendo en las respuestas de la IA?
No hay una Search Console de la IA que te lo diga todo, así que se mide combinando tres cosas.
1. Preguntar a mano, cada mes
Haz una lista de diez preguntas que harían tus clientes y lánzalas cada mes en ChatGPT, Claude, Perplexity y Gemini. Apunta en una hoja si apareces, en qué posición y qué se dice de ti. Es trabajo manual y un poco aburrido, pero es la única forma de ver lo que ve la gente.
2. Mirar el tráfico que llega desde la IA
En Google Analytics puedes separar las visitas que llegan desde chatgpt.com, perplexity.ai, gemini.google.com, claude.ai o copilot.microsoft.com. Esto te da el dato que de verdad importa: si la IA te manda gente y si esa gente hace algo.
Un caso real, en números. En la web de una escuela a la que llevo el mantenimiento, entre el 18 de junio y el 18 de septiembre de 2026, las visitas y los intentos de formulario se repartieron así:
| Canal | Visitas | Intentos de formulario | Proporción |
|---|---|---|---|
| 710 | 57 | ≈ 8 % | |
| Directo | 422 | 54 | ≈ 13 % |
| Asistentes de IA | 80 | 11 | ≈ 14 % |
| Redes sociales | 49 | 0 | 0 % |
La lectura es clara: Google sigue siendo el motor, la IA todavía trae poco volumen pero quien llega desde ella escribe, en proporción, más que quien viene de Google, y las redes sociales no captaron a nadie. Dos avisos honestos: no se puede saber qué palabra buscó cada persona, y el tráfico «directo» es un cajón de sastre donde acaba mucha gente que llegó por vías que Analytics no identifica.
3. Search Console como base
La Search Console de Google, que es gratuita, te dirá por qué búsquedas apareces y con qué frecuencia te hacen clic. Si la base del SEO va bien, la probabilidad de aparecer en las respuestas de la IA sube. Si va mal, arregla eso primero.
¿Por dónde empiezo si tengo poco tiempo?
- Revisa tu
robots.txty comprueba que no bloquea los rastreadores de la tabla. - Reescribe el principio de tu página de inicio y de las páginas de servicios: respuesta directa, con datos.
- Escribe cinco preguntas frecuentes reales, sacadas de tus correos, con su respuesta corta.
- Da de alta la web en Search Console y crea en Analytics un grupo para el tráfico desde la IA.
- Haz la prueba manual de las diez preguntas y repítela dentro de un mes.
Si prefieres que lo haga yo, es parte de lo que incluye el paquete Presencia, desde 75 € al mes sin IVA: SEO continuo, una revisión cada tres meses de cómo apareces en ChatGPT, Claude, Perplexity y la IA de Google, y un informe trimestral en lenguaje humano. Tienes los detalles en webs que se encuentran y los paquetes y precios.
Preguntas frecuentes
¿Me puede garantizar alguien que salga en ChatGPT?
No. Nadie controla lo que responde una IA, y sus respuestas cambian de una vez a otra. Lo que sí se puede hacer es que tu web sea fácil de encontrar, de leer y de citar, y medir cada mes si aparece.
¿El GEO sustituye al SEO?
No, lo complementa. Las IA con acceso a la web recuperan páginas desde índices de búsqueda, así que si Google o Bing no te encuentran, es muy difícil que una IA te cite. Primero el SEO, después el GEO.
¿Cuánto tarda en notarse?
Los cambios técnicos, como abrir el robots.txt, se notan antes. El contenido nuevo suele tardar semanas en ser rastreado y usado, y la autoridad que dan las menciones en otras webs se construye en meses. Por eso conviene medir cada mes y no juzgar por la primera semana.
¿Tengo que pagar algo a las empresas de IA para aparecer?
No. En las respuestas generales de ChatGPT, Claude o Perplexity no se paga por aparecer como fuente. Lo que hace falta es que tu web sea accesible, clara y fiable.
¿Cómo sé si la IA me está mandando visitas?
En Google Analytics, mirando las visitas que llegan desde dominios como chatgpt.com, perplexity.ai, gemini.google.com o claude.ai. Compleméntalo preguntando a mano cada mes las preguntas de tus clientes y apuntando si apareces.
Miguel A. Taboada
Diseño y desarrollo webs, apps e IA útil desde Vigo. Escribo sobre lo que veo cada semana cuidando webs de artistas, escuelas y pymes.